El equipo se enciende, el ventilador interior sopla, las luces funcionan… pero no sale aire frío y, si te acercas a la unidad exterior, oyes un zumbido sin que el ventilador llegue a girar. Ese conjunto de síntomas apunta casi siempre al arranque del compresor.
Respuesta corta: la causa más frecuente y más barata es el condensador de arranque, un componente que se degrada con los años. Le siguen el relé o contactor, un problema de tensión y, en el peor caso, el compresor agarrotado. No es una reparación para hacer en casa: dentro hay condensadores que mantienen carga eléctrica peligrosa incluso desconectados.
Cómo reconocer el problema

- El ventilador interior funciona, pero el aire sale a temperatura ambiente.
- La unidad exterior emite un zumbido de unos segundos y se calla.
- El ventilador exterior no gira, o gira a ratos.
- Las luces de casa parpadean levemente en cada intento de arranque.
- El equipo lo intenta cada pocos minutos.
Si además aparece un código en pantalla, anótalo: ayuda mucho al diagnóstico. Lo explicamos en códigos de error.
Causas posibles, de la más probable a la peor
1. Condensador de arranque degradado
Es el componente que da el empujón inicial al motor. Se deteriora con el calor y los años, y a veces se hincha de forma visible. Es la causa más común y la reparación más económica de esta lista.
2. Contactor o relé
Los contactos se pican y no dan paso a la corriente de forma correcta.
3. Tensión insuficiente o inestable
Una caída de tensión en horas punta o una instalación con cable subdimensionado impiden el arranque. También puede saltar la protección: mira se apaga solo.
4. Protección térmica activada
Si el compresor se ha sobrecalentado, corta hasta enfriarse. Suele venir de suciedad, falta de ventilación o refrigerante incorrecto.
5. Placa electrónica o inverter
En equipos inverter, el compresor lo gobierna un módulo electrónico. Si falla, la reparación es más cara.
6. Compresor agarrotado o quemado
El peor escenario. Sustituirlo suele costar entre 350 y 800 € en un split doméstico, según marca y potencia, así que en equipos con años a menudo compensa más cambiar la máquina. Lo analizamos en reparar o comprar.
Qué puedes comprobar tú (sin abrir nada)
- Que el interruptor del cuadro esté subido y no haya saltado el diferencial.
- Que la unidad exterior no esté tapada y su ventilador no tenga nada bloqueándolo.
- Que los filtros estén limpios.
- Que no haya un corte parcial de suministro en casa.
- Si el equipo tiene menos de 2 años, revisa la garantía antes de llamar a un tercero.
No abras la unidad exterior. Los condensadores almacenan energía y pueden provocar una descarga grave incluso con el equipo desconectado.
Qué hará el técnico
- Medir tensión de alimentación y consumo del compresor.
- Comprobar el condensador de arranque con un medidor de capacidad.
- Revisar contactor, bornes y aislamiento del motor.
- Medir presiones para descartar causas frigoríficas.
- Diagnosticar si el compresor está bloqueado eléctricamente o mecánicamente.
Pide siempre presupuesto antes de aceptar la reparación, con el desglose de pieza y mano de obra. Los rangos habituales están en cuánto cuesta reparar.
Preguntas frecuentes
¿Puedo darle un golpe para que arranque?
No. Los golpes pueden dañar tuberías y soportes, y no resuelven un fallo eléctrico.
¿Cuánto dura un compresor?
Muchos años si el equipo está bien instalado y mantenido. Los arranques frecuentes y la suciedad acortan su vida.
¿Merece la pena cambiar solo el compresor?
Depende de la edad del equipo y del coste. Como regla práctica, si la reparación supera la mitad del precio de un equipo nuevo y el aparato tiene más de diez años, suele salir mejor sustituirlo.