Actualizado el 14 de octubre de 2026. Añadimos un cálculo del ahorro real por temporada, cómo saber si tu equipo es inverter y cuándo no compensa cambiarlo.
Hoy casi todos los equipos que se venden son inverter, pero sigue habiendo aparatos antiguos funcionando en muchas casas y conviene saber qué diferencia real hay antes de decidir si merece la pena cambiar.
Respuesta corta: un equipo convencional trabaja a todo o nada; un inverter regula la potencia del compresor y se queda funcionando a bajo régimen. Eso reduce el consumo de forma notable, mejora el confort y alarga la vida del compresor. Frente a un equipo antiguo, el ahorro suele ser considerable; entre dos inverter modernos, lo que manda es el SEER.
Cómo funciona cada uno

| Convencional | Inverter | |
|---|---|---|
| Compresor | Arranca y para a plena potencia | Regula su velocidad de forma continua |
| Temperatura | Oscila varios grados | Se mantiene estable |
| Arranques | Muchos, y cada uno consume un pico | Pocos: se mantiene a régimen bajo |
| Ruido | Cambios bruscos, más audibles | Más constante y bajo |
| Desgaste | Mayor por los arranques | Menor |
La clave del ahorro está en los arranques. Poner en marcha un compresor cuesta mucha más energía que mantenerlo girando despacio, igual que en un coche parar y acelerar continuamente gasta más que mantener una velocidad estable.
Dónde se nota más
- Uso prolongado: cuantas más horas seguidas, más gana el inverter. En usos de 20 minutos, la diferencia se diluye.
- Equipo bien dimensionado: un inverter sobredimensionado pierde parte de su ventaja porque trabaja casi siempre en mínimos.
- Calefacción en invierno: la regulación continua evita los ciclos de arranque en frío.
- Dormitorios: el confort es el argumento más sólido, porque no despiertan los arranques.
Cómo comparar dos equipos actuales
Si los dos son inverter, la etiqueta manda:
- SEER para frío: clase A+++ a partir de 8,50; A++ entre 6,10 y 8,50; A+ entre 5,60 y 6,10.
- SCOP para calor: clase A+++ a partir de 5,10; A++ entre 4,60 y 5,10; A+ entre 4,00 y 4,60.
Pasar de A+ a A++ puede suponer en torno a un 20 % menos de consumo para el mismo frío. Cómo se traduce eso en euros lo tienes en cuánto cuesta tener el aire encendido 8 horas.
¿Compensa cambiar un equipo antiguo solo por el consumo?
Depende de cuánto lo uses. Con uso intensivo de verano, un equipo de más de diez años y clase energética baja puede costarte bastante más al año que uno actual. Si además se avería, la decisión es más clara: el criterio completo está en reparar o comprar un aire acondicionado.
Mitos frecuentes
- «El inverter no se apaga nunca»: se apaga, pero prefiere mantener el régimen bajo antes que parar y arrancar.
- «Con inverter da igual la temperatura»: no. Cada grado de más sigue costando dinero.
- «Cualquier inverter consume poco»: la tecnología es una cosa y la eficiencia, otra. Mira el SEER.
- «Apagarlo y encenderlo ahorra»: en un inverter, los ciclos cortos son justo lo contrario de su ventaja.
El ahorro en euros, con un ejemplo
Un split de 3.000 frigorías, 8 horas al día durante 90 días, luz a 0,18 €/kWh y unos 14 kWh de frío diarios a media carga:
| Equipo | SEER | kWh eléctricos al día | Coste por temporada |
|---|---|---|---|
| Convencional antiguo | ≈ 3,5 | ≈ 4,0 | ≈ 65 € |
| Inverter A+ | 5,8 | ≈ 2,4 | ≈ 39 € |
| Inverter A++ | 6,8 | ≈ 2,1 | ≈ 33 € |
| Inverter A+++ | 8,5 | ≈ 1,6 | ≈ 27 € |
Cálculo propio. El SEER del equipo convencional es una estimación para un aparato de más de diez años.
La conclusión es doble: frente a un equipo antiguo, el inverter ahorra del orden de la mitad; entre inverters actuales, las diferencias son de unos euros al año. Puedes repetir la cuenta con tu equipo en la calculadora del consumo del aire acondicionado.
Cómo saber si tu equipo es inverter
- La etiqueta o la ficha lo indica casi siempre en el modelo o en la descripción («inverter», «DC inverter»).
- Tiene SEER y SCOP en la etiqueta: los equipos fabricados con la etiqueta actual suelen ser inverter.
- Comportamiento: un convencional arranca con un golpe audible y para por completo cada cierto tiempo; la unidad exterior se detiene del todo. Un inverter sube y baja de régimen de forma progresiva y su ventilador exterior cambia de velocidad.
- Edad: si el equipo tiene menos de diez años, lo más probable es que sea inverter.
Cuándo no compensa cambiar solo por consumo
Con un uso de dos o tres semanas al año, el ahorro de pasar de un convencional a un inverter puede quedarse en 10–15 € anuales: un equipo nuevo instalado no se amortiza nunca por esa vía. En ese caso, mantén el antiguo mientras funcione y cámbialo cuando llegue una avería cara, siguiendo el criterio de reparar o comprar.
Al revés, si lo usas también como calefacción en invierno, el inverter gana mucho más, porque calentar exige muchas más horas de funcionamiento que enfriar en buena parte de España.
Cómo sacar partido a un inverter
- Consigna estable y moderada: 25–26 ºC en verano, 20 ºC en invierno.
- Evita apagarlo para ausencias cortas: es más eficiente mantenerlo a régimen bajo.
- Filtros limpios: un inverter con poco caudal de aire trabaja a más régimen del necesario.
- Programación horaria para que no funcione con la casa vacía durante muchas horas.
Haz el cálculo con tu equipo y tu tarifa:
Calcula el consumo de tu aire acondicionado
Preguntas frecuentes
¿Cuánto ahorra un inverter?
Frente a un equipo antiguo de arranque y parada, el ahorro es notable en usos largos. Entre modelos actuales, la diferencia la marca la clase energética.
¿Son más caros de reparar?
La electrónica de control es más cara que la de un equipo básico, y eso pesa cuando hay que sustituir una placa.
¿Existen todavía equipos no inverter?
Quedan pocos en el mercado doméstico, y casi siempre en gamas muy básicas o en portátiles.